DÍAS BUENOS

"A veces no conoces el verdadero valor de un momento hasta que se convierte en memoria" (Dr. Seuss)

Qué días, eh? Si es que claro que si­, existen los dí­as buenos, y también los increíbles, faltarí­a mas. Hay dí­as que suman vida, y no digo segundos, no, no, digo meses, si no años. Se sabe cuales son esos dí­as, verdad? todos lo sabemos… se quedan grabados a fuego en tu ser, y con solo recordarlos te inunda esa sensación de nuevo, es como revivirlos, esa felicidad, ahí­, sentado en tu sofá o en tu oficina, con ese esbozo de media sonrisa y tu cara distendida, pum! felicidad gratuita! solo con recordar cuánto y cómo viviste ese dí­a. No sé si a vosotros, pero a mi a veces me pasa que, cuando los recuerdo, la sensación que me invade es casi mayor que la vivida en aquel momento, más intensa, embaucadora.
Desgraciadamente, y por muy buenos o malos que puedan llegar a ser, un día es un día y tiene 24 horas y pare usted de contar. Lo sé, no parecen suficientes, verdad? Tranquilo, lo bueno es que si las vives bien, si aprovechamos el máximo de los 86400 segundos que tiene un día y los vemos como 86400 oportunidades de ser feliz, de vivir la vida al máximo, la realidad mágica te hará un regalo y ese día será mucho más largo, podrá pasar a convertirse en eterno, pues al igual que la máquina perfecta que es nuestro cuerpo hace que no recordemos ní­tidamente las peores experiencias que hemos tenido, lo que hace con las experiencias buenas es lo contrario. Los momentos de felicidad plena los deja grabados de tal manera que al recordarlos, si cierras los ojos, parece incluso que estás ahí­, que está sucediendo de nuevo, y puedes visualizar y sentir la brisa salada en tu rostro, el olor mar, a a lluvia, el sol besando tu piel, y ese día pasa a formar parte de nuestra colección personal y privada de momentos y de felicidad, de nuestro patrimonio de recuerdos, ese dí­a ya es tuyo y nadie podrá quitártelo nunca jamás. Cuantos más tengas, mas feliz serás.

De ahí­ la importancia de crear días buenos; porque si si, has leído bien, los días buenos los creamos nosotros, o bueno, los provocamos si queremos decirlo de esta manera.

Puede que no nos demos cuenta, o que no queramos darnos cuenta, pero nuestra felicidad depende mucho más de nosotros mismos que de otras personas o de las circunstancias, es más, la felicidad es responsabilidad nuestra, depende única y exclusivamente de nosotros. Ya… Es mas fácil escurrir el bulto y echarle la culpa a otro, pero la realidad es que somos nosotros quienes decidimos, y los que al no decidir, estamos también  decidiendo, así que deja de mirar alrededor y empieza a mirar hacia adentro, está todo ahí, TODO.

No va a ser fácil encontrarlo, pues claro nunca te has interesado en mirar ahí, quien sabe ahora cómo encontrar algo en ese “quilombo” (como dicen en Argentina), pero bueno, no te culpes, no te lo inculcaron de pequeño como hicieron con la cultura del “tener” de “poseer”. No es grave, ya lo sabes que ahí está y sabemos también que el que busca encuentra, así que solo hay que ponerse manos a la obra, y comenzaremos a crear mas días buenos de los que nos podemos imaginar.
Cambiar la vida puede ser complicado, puede que no todos sepamos por donde comenzar si nos proponemos enormes cambios u objetivos desproporcionados, conseguir nuestra felicidad en un año, o en cinco años, o cuando tenga un trabajo, cuando tenga una casa, cuando tenga… Déjame decirte algo y ahorrarte quizás así algo de tiempo, si empieza por “cuando tenga…”, no va a funcionar. Contundente. De una. Nada va a cambiar cuando tengas ese algo, pues necesitaras otro algo después y otro después y después y así seguirá hasta el infinito. Nada cambia poseyendo nada.

Cambia , cambia AHORA, cambia AQUÍ. Descompón ese día que tienes delante de tus narices justo cuando te despiertas y piensa en los 86400 segundos de los que hablábamos antes, como puedes hacer que sumen? Si, ya lo sé, yo también (por ahora) tengo que seguir yendo a trabajar, no te creas, o estudiar, o a llevar a los niños al cole, o sean cuales sean nuestras obligaciones y responsabilidades. Pero ya desde ahí podemos cambiar nuestra actitud, enfrentarnos con la posibilidad de ser felices y de hacer de cada situación, ríete con tus compañeros de trabajo, con tu jefe, trátalos con amor y descubre el ser de luz que habita también dentro de ellos, no te tomes muy en serio lo negativo, los rifirrafes, es solo un trabajo, sea cual sea, es solo un trabajo. Tu vida es mucho mas importante y tu felicidad depende de ello, realmente. No te digo que al principio vayas a tener así unos días extraordinarios, conlleva práctica, no te rindas y sigue intentando, al final te prometo que sale prácticamente solo! Canta con tus hijos de locura en el coche de camino a la escuela, reíd juntos, transmíteles que ellos también pueden elegir como son sus días! Podemos reprogramar la mente para que nos ayude a ser felices, en lugar de para que boicotee nuestra felicidad, que es lo que en la mayoría de los casos pasa. Esta es la primera parte, así minimizaremos los días malos y tendremos días “kind of OK”.

HAZLO, no te lo pienses tanto y hazlo, lo que sea, me da igual, pero hazlo, lo que se te esté pasando por la mente. Ahí es donde llegan los días extraordinarios. Ve a esa fiesta, habla con esa persona, di sí a ese viaje, salta del maldito avión!!! (vaaaale, maybe too much, nos vamos calmando jeje). No hace falta saltar del avión (aunque aviso para valientes, todo el mundo dice que es una locura, quién sabe, a lo mejor algún día) Lo que quiero decir con todo esto es: VIVE. No te olvides del regalo que es la vida y la suerte que tenemos al poder experimentarla, así que haz que valga la pena y preocúpate mas de vivir, que de conseguir ese ascenso (no viniste a este mundo para pagar facturas, aunque también XD, pero elíjalas bien).

Es lo único que de verdad TIENES, vida. Vida a tus espaldas y momentos para recordarlos y sonreír incluso cuando estes en los últimos alientos de la misma. Así­ que reordena tus prioridades y no te olvides de lo importante. VIVIR

Pd: Puede parecer un poco cliché, pero yo personalmente creo que siempre viene bien que nos recuerden estas cosas, pues se nos tienden a olvidar fácilmente, y el sistema en el que vivimos desgraciadamente nos bombardea la mente, por eso que os dejo mi pequeña contribución de felicidad para hoy. SÉ FELIZ.

A mí me encantan los días en el mar, como podéis ver en la mayoría de mis fotos. Me llena de energía y calma a la misma vez y me transmite paz y serenidad. También los días con mis seres queridos, esos son mis favoritos… al vivir lejos de ellos esos momentos para mi valen oro, literal, (pues me cuesta un capital ir :P). De verdad, esos los valoro al segundo, y los momentos en casa se sienten como un abrazo constante al corazón 24/7, es como si tu madre te estuviese sosteniendo de nuevo en sus brazos, es esa sensación de Todo va a salir bien…

 

beach dawn dusk ocean
Photo by Sebastian Voortman on Pexels.com

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